La cuestión del saludo en Estados Unidos

Los latinos somos besuqueros. Y dentro de los latinos, los argentinos y uruguayos somos los peores (o los mejores, según el cristal con que se mire) gracias a nuestra importante ascendencia italiana. El beso en la mejilla es el saludo por excelencia, ya sea entre hombres y mujeres, entre mujeres o entre hombres. Damos beso cuando llegamos, beso cuando nos vamos, beso cuando nos presentan a alguien, beso cuando nos encontramos con alguien, beso a los amigos y a los conocidos (a veces también a los desconocidos). Y es por eso que cuando me mudé a Estados Unidos, uno de los mayores desafíos fue frenar el reflejo de darle beso a todo el mundo y adaptarme al sistema de saludo de esta región.

En mi post anterior elaboré una lista de situaciones que llevan a momentos incómodos en Estados Unidos, y deliberadamente no incluí el tema del beso porque es tan pero tan incómodo que merecía un capítulo aparte. Si no me creen, pregúntenle a mi esposo estadounidense sobre sus experiencias saludando a mi padre uruguayo. Cuando una es mujer y anda repartiendo besos por Estados Unidos, en general no pasa de ser algo pintoresco, pero si uno es hombre, la incomodidad es extrema y puede convertirse hasta en violencia.

Formas de saludo en Estados Unidos

  1. Dar la mano es sin duda el saludo por defecto en Estados Unidos. Aplica especialmente cuando nos presentan a alguien, pero también como saludo de bienvenida o despedida con gente con la que no tenemos mucha confianza. Es usado entre hombres, entre mujeres y entre hombres y mujeres, y en circunstancias profesionales y sociales.
  2. Decir hola (o adiós) con la mano (conocido en inglés como wave) también es muy común. Cuando llegamos a un lugar con mucha gente que conocemos o no, es habitual hacer un saludo general con la mano en lugar de ir dando la mano uno por uno a todos los presentes. También es la forma de despedirse.
  3. Abrazo. El abrazo es lo más cercano al beso latino. Es un saludo que aplica cuando saludamos a gente de confianza, incluyendo amigos y familia. Sin embargo, en general es un abrazo cordial y amistoso. En otras palabras: no es un abrazo apretado. El abrazo apretado se reserva para circunstancias especialmente afectuosas, por ejemplo cuando nos reencontramos con seres queridos que no vemos hace tiempo.

Muy de vez en cuando podemos llegar a ver un saludo con beso, pero es más bien un delicadísimo “cachete con cachete” y besito al aire. Se estila entre viejos amigos/as y es siempre entre mujeres o entre hombres y mujeres, nunca entre hombres. Ser hombre y darle un beso en la mejilla a una mujer con la que no hay confianza de por medio puede considerarse un atrevimiento, y por ende puede llegar a desembocar en problemas si la mujer está acompañada por otro hombre. Ser hombre y darle un beso a un hombre seguramente sea malinterpretado y lleve a situaciones no deseadas.

Como latinos todo esto nos puede parecer horrible y frío, pero es una realidad cultural que conviene aceptar y respetar cuando estamos de visita o viviendo en Estados Unidos, especialmente cuando interactuamos con personas con las que no tenemos una relación de confianza. Así y todo, con el tiempo me he dado cuenta de que los estadounidenses tienen sus propias formas de ser cálidos sin involucrar contacto físico. La sonrisa y el tono de voz son dos claros indicadores. Que no estén dispuestos a dar o recibir un beso no significa que sean serios y distantes. Simplemente tienen una concepción distinta del “espacio personal”, al cual solo tienen libre acceso la pareja y la familia.